Luz En Las Tinieblas



“Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de Mí en la ley de Moisés, en los profetas y los salmos. Entonces les abrió el entendimiento, para que entendiesen las Escrituras.”

Evangelio según San Lucas 24:44-45


El miedo a la oscuridad es más común de lo que imaginaba, pues no sólo afecta a los niños, sino que, a muchos adultos también. Dicen los expertos, que éste no se debe tanto a la falta o ausencia de luz, sino a los peligros que se cree que se esconden en la misma. Una vez escuché que, en la oscuridad las cosas son exactamente iguales a cuando hay luz, lo único es que no las vemos.

Durante el tiempo pascual leemos pasajes relacionados a encuentros con el resucitado y hoy examinaremos dos de ellos en los cuales hay mucha similitud. Luego de la muerte de Jesús, los discípulos pasan por momentos de oscuridad, sienten miedo, tristeza, desilusión y fracaso, entre otros. Por un lado, unos se encierran y otros se van; tal ves de regreso a sus casas. En ambos casos, mientras hablan sobre de los acontecimientos recientes, es decir, cómo habían matado a su maestro y los rumores de su resurrección, Jesús se aparece en medio de ellos. Pero sus ojos estaban velados, estaban en “oscuridad” y no lo reconocieron. Unos lo creían un forastero, los otros un fantasma. No es hasta cuando Jesús come con ellos que se les revela y se les muestra tal cual es. No es hasta que Él les abre el entendimiento, les explica las Escrituras y les dice lo que en ellas; desde Moisés, los profetas y los salmos, se habla de Él, que ellos pudieron salir de su oscuridad. Sólo ahí pudieron comprender cómo en las Escrituras se les revelaba que, la gloria del Mesías venía a través del sufrimiento, que el Cristo tenía que sufrir y padecer, para luego resucitar. Es ahí cuando comprendieron que todas esas cosas eran necesarias que sucedieran, pues Él es el cumplimiento de las promesas de Dios. Fue ahí que vieron con claridad lo que fue una verdad desde siempre. Fue ahí cuando recibieron luz en medio de su oscuridad. Jesús es la luz que disipa las tinieblas.

Cristo está presente en toda la Escritura, desde Génesis hasta Apocalipsis. Él es el hilo conductor en toda la historia de la Redención del ser humano. Él es la revelación del Padre, de su voluntad y de su amor para con sus redimidos. Siempre ha sido así, aunque algunos en su oscuridad no puedan verlo. ¿Lo vez tú? Si es así, sé testigo de Él en el mundo y comparte su evangelio con otros.


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