Si Dios quiere.


Los hijos de Dios, recordando el versículo de Romanos 8:28, a veces se preguntan: “¿Cómo puede, esto que me ocurre, ayudarme para bien?” Solamente Dios puede hacerlo obrar para bien. En todas nuestras oraciones debemos pedir que sea hecha su voluntad.

Supe de un hombre, que vivía cerca de mi hogar, que iba a comprar una vaca. Era un cristiano y al encontrarse con unos amigos cristianos les informó que iba en camino a comprar una vaca a una población distante un par de kilómetros de donde estaban. Sus amigos cristianos sugirieron que debería decir:

-Si es la voluntad de Dios compraré una vaca.

A lo que el hombre respondió:

-No, yo tengo el dinero en el bolsillo y voy a comprar una vaca.

Pocas horas después aquel hombre volvió por el mismo camino. Estaba ensangrentado, magullado y con la ropa hecha jirones. Lo habían asaltado los ladrones, sabiendo que llevaba su dinero en el bolsillo. Sus amigos le preguntaron:

-¿A dónde vas ahora?

Aquel hombre contestó:

-Voy a casa, si el Señor lo permite.

El sufrimiento le enseñó a aquel hombre una gran lección que todos debemos aprender. Dios controla los acontecimientos y debemos ser pacientes y sumisos a su voluntad.

Lecturas


domingo, 13 de marzo Lucas 13:31-35

lunes, 14 de marzo Salmos 40:8

martes, 15 de marzo Lucas 22:41-42

miércoles, 16 de marzo Mateo 6:10

jueves, 17 de marzo Salmos 143:10

viernes, 18 de marzo 1 Pedro 4:19

sábado, 19 de marzo Juan 6:40

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