Pasión por las almas.
- Igl. Presbiteriana Westminster
- 20 sept 2021
- 2 Min. de lectura

Un ejemplo de ello es William Booth, el fundador del EjĆ©rcito de Salvación. El lema de Booth era: āVe por las almas y busca a las peoresā. Con una oratoria apasionada y una fe militante marchó al son de trompetas y tambores a los peores barrios de las ciudades de Inglaterra buscando a los alcohólicos, las prostitutas, los oprimidos, los pisoteados, los empobrecidos. Todos ellos encontraron esperanza bajo la bandera del EjĆ©rcito de Salvación.
La Inglaterra victoriana de 1865 era la nación mĆ”s rica y poderosa de la tierra. Con todo, Londres tenĆa los mĆ”s increĆbles barrios bajos que nos podemos imaginar. El llamado Este de Londres era un laberinto de pobreza, miseria, corrupción, alcoholismo y prostitución. Las aguas sucias y las ratas se veĆan por todas partes. Las enfermedades y la muerte eran horriblemente familiares. El cólera les habĆa invadido tres veces desde 1832.
Muchas fÔbricas inglesas trataban a sus empleados como esclavos. En un caso investigado por el Ejército de Salvación, una madre y sus dos hijos de nueve años trabajaban jornadas de dieciséis horas para poder llevar a casa salarios de miseria. Trabajaban sin pausa y tomaban su ración de pan mientras trabajaban.
El trĆ”fico de prostitutas era muy lucrativo. La parte mĆ”s lucrativa provenĆa de las vĆrgenes, de las llamadas āfresh girlsā. El anzuelo mĆ”s comĆŗn era anunciar en los periódicos que se necesitaban chicas jóvenes para trabajo domĆ©stico en la ciudad. Cuando las chicas aparecĆan buscando el empleo las raptaban, las violaban y las mantenĆan prisioneras en los burdeles.
Esas condiciones tan viles convencieron a Booth de que Dios querĆa que Ć©l trabajara con estas personas. De manera que durante 47 aƱos fue por las almas y fue a buscar las peores. A menudo fue insultado, amenazado y apedreado por su servicio cristiano; pero nada le frenó en su ministerio de ir a hablarles de Cristo a los llamados āpeoresā de las ciudades.
William Booth escribió: āLa ambición de algunos hombres es el arte; la de otros la fama; la de otros el oro. Mi ambición es las almas de los hombresā (1 Corintios 9:22).
Lecturas:
domingo, 19 de septiembre Lucas 15:1-7
lunes, 20 de septiembre Lucas 5:32
martes, 21 de septiembre Marcos 2:16-17
miƩrcoles, 22 de septiembre Lucas 19:9-10
jueves, 23 de septiembre 1 Corintios 9:22-23
viernes, 24 de septiembre Mateo 18:11
sƔbado, 25 de septiembre 1 Timoteo 1:15


