Copy of El Pastor



Aura estaba pensativa cuando su familia llegó a su hogar, después de la iglesia. Esa mañana sirvieron la Cena del Señor en el culto y ella tenía algunas preguntas. “Sé que, cuando tomamos la cena, eso nos recuerda la muerte de Jesús… y se supone que debemos hacerlo hasta que Él regrese para hacer nuevas y perfectas todas las cosas. Pero ¿tendremos la Cena del Señor también en el cielo?”

Su padre negó con la cabeza. “No, hija, no habrá Santa Cena en el cielo”.

“¿Por qué no?’, preguntó la niña. “No entiendo”.

“Bueno…” Papá pensó por un momento y luego señaló una fotografía que estaba en el piano. “Antes que el tío Daniel y la tía Lisa se fueran para ser misioneros en África, se tomaron esa fotografía. Ahora nos recuerda que oremos por ellos mientras están lejos, mientras están trabajando para predicar de Jesús a otras personas”.

Aura asintió. “Nos ayuda a mantenerlos en nuestra mente cuando no podemos verlos”.

“¿Recuerdas cuando estuvieron aquí el verano pasado?”, le preguntó su padre. “Pasaron unas dos semanas con nosotros, cuando todos nuestros rosales estaban florecidos. Tu mamá cortó tantas rosas para adornar la casa que teníamos floreros por todos lados”.

Aura rio. “¡Lo recuerdo! Sacamos los adornos de todas las mesas para tener espacio para las flores. Incluso quitamos la fotografía del tío Daniel y la tía Lisa por un tiempo, porque necesitábamos el espacio en el piano para poner otro ramo”.

“Así es”, afirmó papá. “¿Crees que eso les haya molestado?”

“No”, respondió Aura. “No les importó porque estaban aquí, en persona. ¡Eso es mejor que una fotografía!”

“¡Exactamente! Piensa en la Cena del Señor como una ilustración de lo que Jesús hizo por nosotros. El pan y el vino son símbolos que nos recuerdan que Él sufrió y murió para pagar

el castigo por nuestros pecados”, explicó su padre. “Pero llegará el tiempo en que no necesitaremos más esa ilustración, porque estaremos con Jesús en persona y veremos las cicatrices del sacrificio que Él hizo por nosotros en Sus manos y pies”.

Aura hizo un gesto afirmativo. “¡Tendremos a Jesús en persona, no sólo en una ilustración!”

“Correcto”, expresó papá. “Y en vez de la Cena del Señor, la Biblia dice que tendremos un banquete en el cielo para celebrar el regalo de la vida eterna que Él nos ha provisto a través de Su muerte y resurrección”.


Lecturas


domingo, 5 de septiembre Marcos 14:14-25

lunes, 6 de septiembre Juan 1:29

martes, 7 de septiembre 1 Corintios 5:7

miércoles, 8 de septiembre Isaías 53:5

jueves, 9 de septiembre 1 Pedro 1:18-19

viernes, 10 de septiembre 1 Corintios 11:27-28

sábado, 11 de septiembre Juan 6:54-55

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