“¡Frío, Frío!… ¡Tibio, Tibio!… ¡Caliente, Caliente!”

April 13, 2020

¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, sino que ha resucitado.”

Evangelio según San Lucas 24:5b-6a

                                    

     Como muchos de ustedes, pertenezco a una generación anterior al internet y a los juegos electrónicos. Jugábamos pelota, baloncesto, y corríamos patines y bicicleta. Jugábamos con canicas, trompos y con gallitos. Nos bañábamos bajo los aguaceros y jugábamos a las escondidas. Todo esto lo hacíamos, obviamente, en la calle. Había, también, un juego de salón que consistía en esconder un objeto para que algún miembro del grupo lo encontrara. Mientras esta persona realizaba su búsqueda, el grupo gritaba una de estas tres opciones: ¡Frío! ¡Frío!, ¡Tibio! ¡Tibio!, o ¡Caliente! ¡Caliente! Esto se hacía según la persona se apartara o se fuera acercando al lugar en donde estaba el objeto escondido.

     La historia narrada en Lucas 24:1-12 comprende la versión de este historiador inspirado sobre la experiencia de los primeros testigos de la resurrección del Señor. Esta narrativa me hizo recordar aquel juego que tanto disfrutábamos entonces. Veamos por qué.

     Aquel día, muy de mañana, es decir, cerca de las 6:00 de la mañana, varias mujeres que habían venido con Jesús desde Galilea y que habían visto dónde se había enterrado el cuerpo del Señor; llegaron hasta la tumba con la intención de embalsamar el cuerpo inerte del Señor. ¿Cuán cerca estaban sus expectativas de encontrarse con el Cristo resucitado? Podríamos decir que su esfuerzo era uno: ¡Frío! ¡Frío! Luego, al llegar al sepulcro descubren que la piedra había sido removida; y al entrar, no hallaron el cuerpo de Jesús. ¿Qué deberíamos haber gritado, suponiendo que estuviéramos participando de juego? ¡Tibio! ¡Tibio! Ahora bien, Lucas nos dice que: “Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes; y como tuvieron temor, y bajaron su rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea, diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día. Entonces ellas se acordaron de sus palabras, y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás”. ¿Qué podríamos decir, entonces, después de esta experiencia? ¡Caliente! ¡Caliente! Rogamos al Señor que podamos hoy descubrir que, ¡Jesús ha resucitado!

Please reload

Featured Posts

 “Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron len...

Reportande desde Pentecostés

June 1, 2020

1/9
Please reload

Recent Posts

May 25, 2020

Please reload

Archive