Jesús

December 17, 2018

 

“Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados.”

Evangelio según San Mateo 1:21

 

     Un Pastor bajó a una mina para compartir con los mineros el mensaje de la salvación sólo por la fe en Jesucristo. Cuando se disponía a subir de la mina, el capataz le comentó que no podía aceptar la idea de una oferta de salvación tan barata y fácil como la que había escuchado ese día, por parte de aquel hombre de Dios. Entonces, el Pastor procedió a explicarle que ellos podían descender a la mina y salir de ella por medio de aquel elevador, que no les había costado a ellos nada en absoluto. Sin embargo, al dueño de la mina, instalar aquel sistema debía haberle costado muchísimo trabajo y dinero. De una forma muchísimo mayor, nuestra redención tuvo un costo extremadamente incalculable, no para nosotros, sino para Dios.    

     Hoy reflexionamos sobre el significado del nombre con el que el ángel de Dios instruyó a José llamar al Hijo que María habría de dar a luz. Ese nombre fue JESÚS. Pienso que estamos tan habituados a referirnos a Él de esta manera, que probablemente hayamos pasado por alto la oportunidad para reflexionar sobre lo que este nombre significa. JESÚS es una transliteración griega del nombre hebreo “Jeshua” o Josué, que significa “el Señor es mi salvación” o “la salvación del Señor”. Debemos recordar que el nombre era algo que recordaba el carácter y el propósito de Dios mismo.

     La fiesta de la Navidad es una de esas de las que nos hemos apropiado, y que hemos permitido desvirtuar su propósito. Si nos fijamos en los relatos bíblicos, nos daremos cuenta de que Dios mismo se encarga de impartir instrucciones con relación a detalles tan importantes como lo es asignar los nombres con los que sería llamado su Eterno Hijo. El caso de JESÚS nos parece extremadamente importante. Pronunciar ese nombre implica reconocer que la salvación es total y absolutamente prerrogativa de Dios. Comienza sólo con Dios, se realiza sólo por Él y se garantiza sólo por Él. Para Dios, tuvo un costo extremadamente alto: la encarnación, humillación y muerte de su Hijo. Para el cristiano representa un regalo inmerecido e irrevocable, que se recibe solo por fe. ¡Bendito sea el nombre de JESÚS!

 

Please reload

Featured Posts

 “Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron len...

Reportande desde Pentecostés

June 1, 2020

1/9
Please reload

Recent Posts

May 25, 2020

Please reload

Archive