January 21, 2020

January 13, 2020

January 7, 2020

Please reload

Recent Posts

“La mujer samaritana le dijo: Cómo Tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre...

Sin Barreras

January 21, 2020

1/8
Please reload

Featured Posts

Como Dios Manda.

September 10, 2018

“Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones.”

 

                                                                      2da Epístola del apóstol San Pedro 1:19

                                    

     Tal como un servidor, seguramente, usted escuchó a sus padres utilizar la expresión: “Como Dios manda”. La expresión implica la realización de ciertos deberes o acciones “conforme a las normas sociales establecidas”.

     Si bien recuerdo esa expresión en los labios de mi padre, también recuerdo otra que decía: “Al revés de los cristianos”. Esta otra expresión reflejaba la puesta en práctica de una acción no sólo en contra de las normas socialmente establecidas sino en contra de lo que se entiende que el mundo cristiano cree, sostiene, establece y práctica.

     El tema que ocupa nuestra atención durante todo este mes es la Palabra de Dios. Particularmente, el día de hoy reflexionamos sobre la pregunta y la respuesta del Catecismo Mayor, que dicen así: ¿Cómo debe leerse la Palabra de Dios? “La Palabra de Dios debe leerse con una estima alta y reverente; con la firme convicción de que es la misma Palabra de Dios, y que sólo Dios puede capacitarnos para entenderla; con el deseo de conocerla, creerla y obedecer la voluntad de Dios revelada en ella; con diligencia, y atención a su sustancia; con meditación, aplicación, abnegación y oración”. En pocas, pero muy profundas y verdaderas palabras, la Palabra de Dios debe leerse como Dios manda. ¿Por qué razón? Porque es la misma Palabra de Dios. Porque sólo Dios puede capacitarnos para entenderla, y porque Dios mismo espera que la leamos con diligencia, con atención a su sustancia, con meditación, aplicación, abnegación y oración. El peligro más serio con respecto a la Palabra de Dios, es ceder a la tentación de negar que la misma es lo que ella misma dice ser: La Palabra de Dios. ¡Que Dios nos ayude a obedecerle!

Please reload

Follow Us

I'm busy working on my blog posts. Watch this space!

Please reload

Search By Tags