Gozo que rebosa

August 14, 2017

 

          Un ministro de Escocia tenía en su congregación una anciana muy pobre que tenía el hábito de decir: “Bendito sea el Señor, Amén”, cuando el predicador decía algo destacado. Esto molestaba mucho a aquel ministro y le dijo: “¿Sabe, hermana Elizabeth, que cuando usted dice ‘Bendito sea el Señor’, durante el sermón, interrumpe mis pensamientos? Si no lo hace durante todo este año le regalaré un par de frazadas nuevas.” La hermana Elizabeth era muy pobre y esta oferta le parecía muy buena. Hizo lo que pudo por ganárselas. Permaneció quieta domingo tras domingo; pero un día vino un pastor visitante a predicar; era un hombre de cuyo corazón rebosaba el gozo de la salvación.

 

          A medida que predicaba acerca del perdón del pecado y de todas las bendiciones que le siguen, la visión de las frazadas prometidas comenzó a desvanecerse mientras el gozo de la salvación aumentaba. Al fin no pudo contenerse más y se levantó diciendo con voz fuerte: “¡Frazadas o no frazadas, Aleluya!”

 

         Cuando pensamos en las maravillas de Dios, se llena nuestro ser de gran gozo. Nuestra reacción natural es querer alabar a Dios por lo que ha hecho y hace por nosotros. 

 

 

Lecturas

 

 domingo, 13 de agosto              Deuteronomio 32 :43-47

 lunes, 14 de agosto                   Mateo 28:16-20

 martes, 15 de agosto                 Hechos 2:37-42

 miércoles, 16 de agosto             1 Timoteo 6:11-16

 jueves, 17 de agosto                  Deuteronomio 17:14-20

 viernes, 18 de agosto                 Hechos 15:6-21

 sábado, 19 de agosto                 2 Timoteo 4:1-8

 

Please reload

Featured Posts

“Y soñó: Y he aquí una escalera que estaba apoyada en la tierra, y su extremo tocaba el cielo; y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían de el...

Un Sueño Revelador

August 11, 2020

1/8
Please reload

Recent Posts

August 11, 2020

August 11, 2020

August 11, 2020

July 28, 2020

Please reload

Archive