Después, Señor, De Hallar En Ti





Después, Señor, de hallar en Ti

Bendita y dulce paz,

Haz que perdure siempre en mí,

Sin disminuir jamás.


A tu bendita comunión,

Humilde, me acerqué

Y recordando tu pasión,

Feliz participé.


El pan y el vino a mi alma son

Emblemas de tu amor,

Que sean, entonces, santa unción

De vida en ti, Señor.


Mi vida quiero a Ti entregar,

¡Inúndela tu luz!

Y grato, siempre recordar

Tu inmenso amor, Jesús.

7 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo