Flor y ruinas



Entre las ruinas de Babilonia corté una florecita muy delicada. Era la única cosa viviente en aquella inmensidad de ruinas. Mientras contemplaba su encantadora delicadeza yo dije: ¿Cómo es que tú, pequeña y frágil flor, que yo podría estrujarte entre mis dedos, has podido sobrevivir, y este vasto imperio fundado sobre el poderío militar, quedó destruido? La florecita pareció sonreír y decirme: yo obedecí las leyes de Dios, escritas en mí y viví. Ellos las desobedecieron, y perecieron”. Y la florecita dijo la verdad eterna de Dios, y se escuchó el eco solemne “Amén” entre las ruinas.

- Stanley Jones -


Lecturas:

domingo, 25 de julio Lucas 14:15-24

lunes, 26 de julio Salmos 40:5

martes, 27 de julio Jeremías 29:11

miércoles, 28 de julio Jeremías 23:5-6

jueves, 29 de julio Mateo 16:18

viernes, 30 de julio Isaías 40: 10

sábado, 31 de julio Juan 20:29


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