Una Ley Superior

“Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios.” Evangelio según San Lucas 13:12-13 ¿Ha oído hablar, usted, de la Ley de Lynch? Se denomina así a la salvajada que supone que unos ciudadanos se erijan en jueces sin más ni más y apliquen la pena capital, según su particular criterio. Se ha escrito mucho acerca de tan bárbara costumbre. Lo más probable es que proceda de un juez de paz en Virginia, que a su vez era un oficial militar en tiempos de la guerra por la independencia de los Estados Unidos de América. Su nombre era Charles Lynch, quien al terminar la guerra se dio a colgar, con gr

Dios lo hizo por nosotros en Cristo

En la encarnación de Cristo, Dios vino a estar con nosotros. En la crucifixión de Cristo, Dios decidió morir por nosotros. En la resurrección de Cristo, Dios nos dio nueva vida. En la ascensión de Cristo. Dios nos dio esperanza y acceso al trono de la gracia. Dios nos bendijo en Cristo con toda bendición espiritual. No olvidemos que todo lo tenemos en Jesús. Lecturas: domingo, 24 de agosto Éxodo 33:17-23 lunes, 25 de agosto Isaías 55:6-9 martes, 26 de agosto Juan 6:41-47 miércoles, 27 de agosto 1 Juan 4:1-12 jueves, 28 de agosto Job 23:3-10 viernes, 29 de agosto S

Ama El Pastor Sus Ovejas

Ama el Pastor sus ovejas con un amor paternal; Ama el Pastor su rebaño con un amor sin igual; Ama el Pastor a las otras, que descarriadas están Y conmovido las busca por doquiera que van. Coro: Por el desierto, errabundas, Vense sufrir penas mil, Y al encontrarlas, en hombros Llévalas tierno al redil. Ama el Pastor sus corderos, ámalos tierno el Pastor; A los que a veces, perdidos, se oyen gemir de dolor; Ved al Pastor conmovido por los collados vagar, Y los corderos en hombros, vedlo llevando al hogar. Ama las noventa y nueve que en el aprisco guardó, Ama las que descarriadas por el desierto dejó. “¡Oh, mis ovejas perdidas!”, clama doliente el Pastor, “¿Quiénes vendrán en mi ayuda para sal

INVITACIÓN A LA ORACIÓN CONGREGACIONAL:

Min.: Hoy, nuevamente, celebramos la vida abundante y la luz que ha resplandecido para aquellos que hemos descansado en la gracia de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Esta certeza nos permite acercarnos, confiadamente ante su presencia, reconociendo que necesitamos del perdón constante del Señor. Oremos… ORACIÓN DE CONFESIÓN DE PECADOS: Min.: Señor y Padre nuestro. A ti venimos, recordando que hemos sido formados del polvo de la tierra y allí retornaremos. Con.: Confesamos que hemos vivido nuestras vidas como si nos perteneciéramos. Min.: Bondadoso Padre nuestro, Tú entregaste a la muerte la vida de tu preciado, perfecto y unigénito Hijo. Con.: Pero nosotros hemos tenido en p

Dios y Hombre

“Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad”. Evangelio según San Juan 1:14 Compartimos con ustedes una de las mejores exposiciones sobre las dos naturalezas del Hijo de Dios. Ésta la encontramos en la Confesión Belga, de los años 1618 y 1619. La misma reza así: “Creemos que por esta concepción la Persona del Hijo está inseparablemente unida y juntamente ensamblada a la naturaleza humana; de manera que no hay dos Hijos de Dios, ni dos personas, sino dos naturalezas unidas en una sola Persona; pero cada naturaleza conservando sus propiedades distintas. Así, pues, como la Naturaleza Divina siempre

Dios disfruta de una vida bien cómoda

Miles de personas estaban reunidas delante del trono de Dios. Estaban reunidas por grupos y hablando. Al frente se veía un grupo que estaba hablando con bastante energía y calor; con belicosidad. “¿Cómo puede Dios juzgarnos a nosotros?”, decía uno. “¿Qué sabe Él acerca del sufrimiento?”, decía otro. Una mujer se levantó la blusa para mostrarlas señales de tortura que había sufrido en un campo de concentración: “Nosotros sufrimos el terror, los castigos, la tortura, la muerte”, agregó. En otro grupo un hombre negro mostraba su cuello con las señales de la cuerda de la horca. “Linchado por el solo crimen de ser negro”, informó. Había docenas de esos grupos y cada uno se quejaba contra Dios por

Recibí Salvación

De paz inundada mi senda ya esté, O cúbrala un mar de aflicción, Mi suerte cualquiera que sea, diré: Recibí, recibí salvación. Coro: Recibí salvación. ¡Aleluya, estoy bien con mi Dios! Ya venga la prueba o me tiente Satán, No me amenguan mi fe, ni mi amor; Pues Cristo comprende mis luchas, mi afán; Y su sangre vertió en mi favor. Feliz yo me siento al saber que Jesús Libróme de yugo opresor, quito mi pecado, Clavólo en la cruz: ¡Gloria demos al buen Salvador! La fe justifica y paz tengo yo, Camino con Cristo Jesús; Él marcha a mi lado, Me guía su luz, ¡Aleluya! Estoy bien con mi Dios.

INVITACIÓN A PROCLAMAR LA FE DE LA IGLESIA:

Min: De tiempo en tiempo, la Iglesia del Señor, aquella comprada con Su sangre, ha dejado saber cuáles son sus principios de fe, frente a los vaivenes del tiempo y a los intentos del maligno por destruir la obra de Dios. Cada vez que lo hace, reafirma en qué cree, vuelve a comprometerse su Señor, y pregona ante el mundo que ella se sostiene y vive por el poder de Dios y la bendita gracia de su único Redentor y Señor. Vengamos, pues, y proclamemos juntos en quién tenemos puesta nuestra confianza, seguridad, contentamiento y esperanza eterna. PROCLAMACIÓN DE LA FE DE LA IGLESIA: Min.: El Hijo de Dios, la segunda persona de la Trinidad, siendo verdadero y eterno Dios, de la misma sustancia e

Una Obra Que Dios Solo Puede Realizar

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Éste era en el principio con Dios. Todas las cosas por Él fueron hechas, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.” Evangelio según San Juan 1:1-3 La pasada semana afirmábamos que así como en el Génesis el Verbo de Dios originó la vida física, en medio del vacío o ausencia de vida, y trajo la luz, disipando las tinieblas; así también traía consigo la vida y la luz para aquellos que estaban en el reino de la muerte y las tinieblas. Reconocíamos que éste es un acto poderoso e indetenible de la soberana voluntad de Dios. Sin embargo, debemos reconocer que esta acción de Dios no se realiza de manera automatizada

ORACIÓN CONGREGACIONAL CANTADA:

Muestra a Cristo Prepara, oh Dios, mi corazón para recibir Rompe el duro suelo en mí, ayúdame a creer. Tu Palabra siembra en mí, su fruto haz crecer; Haz que pueda escuchar, guíame en tu verdad. Muestra a Cristo, muestra a Cristo; Revela, oh Dios, tu gloria a través de tu Verdad Hasta que todos confiesen: ¡Cristo es Señor!

¿Quién Dices Tu Que Soy Yo?

A un hombre que no podía leer, y que se ganaba la vida remendando zapatos viejos, le preguntó un ministro arriano, cómo sabía él que Cristo era el Hijo de Dios: pregunta difícil para los hombres no regenerados. --Señor –contestó--, siento mucho que me haya usted hecho esta pregunta delante de mis hijos, aunque creo que puedo darle una contestación satisfactoria. Pues, señor, cuando comencé a interesarme por mi espíritu, y a entristecerme por causa de mis pecados, acudí a usted pidiéndole su consejo, y usted me dijo que me asociara con otras personas y pasara el tiempo tan alegre como pudiera. --Es cierto –contestó el ministro impío. --Seguí su consejo –continuó el remendón sin letras; pero

Sólo El Poder De Dios

Sólo el poder de Dios Puede cambiar tu ser, La prueba yo te doy, Él me ha cambiado a mí. ¿No ves que soy feliz Siguiendo al Señor? Nueva criatura soy, Nueva soy. Nueva criatura soy, Nueva soy.

AFIRMACIÓN COMUNAL DE FE HISTÓRICA DE LA IGLESIA:

Nuestra fe y seguridad no proceden de la carne y la sangre, es decir, de poderes naturales dentro de nosotros, sino de la inspiración del Espíritu Santo, A quien confesamos como Dios, igual con el Padre y con su Hijo, quien nos santifica, y por su propia acción nos lleva a la verdad total, sin el cual seríamos para siempre enemigos de Dios y desconocedores de su Hijo, Cristo Jesús. Por naturaleza estamos tan muertos, ciegos y pervertidos, que no podemos sentir cuando somos aguijoneados, ver la luz cuando brilla, ni asentir a la voluntad de Dios cuando es revelada, A menos que el Espíritu del Señor Jesús avive aquello que está muerto, ilumine la oscuridad de nuestras mentes, e incline nuestro

El Origen y El Centro De Todo

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Éste era en el principio con Dios. Todas las cosas por Él fueron hechas, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.” Evangelio según San Juan 1:1-3 Los antiguos utilizaban este refrán: “Todos los caminos os conducen a Roma”. Así podemos decir de las Sagradas Escrituras: “Todas sus partes nos señalan a Cristo”. Si, guiados por el Espíritu Santo, nos convertimos en buenos observadores, hallaremos un hilo conductor color escarlata que, empezando por el Génesis, corre a través de cada Libro hasta llegar al Apocalipsis. Veamos algunos ejemplos de cómo encontramos a Cristo en toda la Biblia: En Génesis

ORACIÓN CONGREGACIONAL CANTADA:

Muestra a Cristo Prepara, oh Dios, mi corazón para recibir Rompe el duro suelo en mí, ayúdame a creer. Tu Palabra siembra en mí, su fruto es crecer; Haz que pueda escuchar, guíame en tu verdad. Muestra a Cristo, muestra a Cristo; Revela, oh Dios, tu gloria a través de tu Verdad Hasta que todos confiesen: ¡Cristo es Señor!

Jesucristo, el Verbo, revela a Dios

Hay en Roma un elegante fresco conocido como Aurora, pintado por Guido, que cubre toda la cúpula del lugar donde se encuentra. Al intentar observarlo desde abajo, el cuello se queda entumecido, la cabeza mareada y las figuras terminan confundiéndose. Para evitar ese efecto, el dueño del palacio ha colocado un gran espejo cerca del suelo, de manera que los visitantes pueden ahora sentarse delante del espejo y, a través de él, disfrutar del fresco que está en la cúpula. De la misma manera, el espejo de Cristo nos permite disfrutar de la que de otra forma sería inaccesible e invisible; la presencia cósmica que está tan por encima de nosotros. Jesús revela y descubre a Dios. Juan, en su Evangeli

Prefiero A Cristo

Mejor es mi Cristo que el oro mortal; Ser suyo prefiero que andar en el mal; Mejor es mi Cristo que todo oropel, Prefiero ser guiado por su mano fiel. Coro Antes que ser rey de dominios mil Y vivir en la maldad, Prefiero a Cristo y sólo a Él, Que lo que este mundo da. Mejor es mi Cristo que el bien temporal, Prefiero ser fiel a su causa eternal; No quiero la fama del mundo falaz, Prefiero seguirle y obtener su paz. Más bello y sublime que flor matinal, Mejor que la miel que destila el panal; Jesús satisface de mi alma el clamor, Prefiero seguirle con tenaz fervor.

ORACIÓN COMUNAL DE CONFESIÓN DE PECADOS:

Amante Padre nuestro, venimos ante Ti con corazones rebosantes de gratitud, toda vez que sabemos que nos recibes, nos atiendes y escuchas nuestras plegarias. El día de hoy, cuando se nos ofrece la oportunidad de acercarnos a la Mesa del Señor, debemos reconocer que si fuera por nuestros méritos, ninguno podría acceder al sacramento pascual, instituido por Jesús. Te pedimos perdón por haber llegado a sugerir la idea, de que el acceso a la Mesa involucra, en manera alguna, nuestra capacidad de obediencia a tu perfecta y santa ley. Reconociendo los tiempos que vivimos, en los cuales se alienta la idea de una religiosidad universalista, carente del mensaje de Cristo, te pedimos perdón si es que

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