Absolutamente Indispensable

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” 2da Epístola a Timoteo 3:16-17 Un caballero encontró en cierta ocasión a un muchacho sin hogar, que dormía en una de las calles de Londres. Le llamó la atención el hecho de ver que el chico descansaba su cabeza sobre un libro. El hombre despertó cuidadosamente al chico y comenzó a hacerle algunas preguntas. En el diálogo descubrió que el muchachito era un huérfano que había llegado recientemente a la ciudad en busca de trabajo y que el libro sobre el cual descansaba su cabeza era una

El Catecismo Mayor

¿Qué valor tiene para la Iglesia la creación y el estudio de sus Credos, Confesiones y Catecismos? Por la gracia de Dios, hoy cerramos un prolongado tiempo de reflexión alrededor del Catecismo Mayor de Westminster. A la luz de esta realidad, nos parece más que apropiado compartir con ustedes el valor que tiene para la Iglesia, la creación y el eventual estudio de sus Credos, Confesiones de Fe y Catecismos. Los Credos, las Confesiones de Fe y los Catecismos son documentos que la Iglesia del Señor creó en determinados momentos de su historia. Credos como el Niceno y el Apostólico, confesiones como la Escocesa y la de Westminster, y catecismos como el de Heidelberg y los de Westminster no prete

El efecto de leer la Biblia

Un creyente estaba desanimado en su intento de leer y memorizar las Escrituras. Decía: -No me aprovecha. No me importa cuánto leo, siempre lo olvido, no lo puedo retener. Su sabio pastor le contestó: -¡Ánimo, hombre! Cuando echas agua por un colador, no importa cuánta eches, no logras retenerla, pero al menos siempre terminas con un colador más limpio. Lecturas: domingo, 28 de julio Hebreos 4:1-13 lunes, 29 de julio 2 Timoteo 3:10-17 martes, 30 de julio Salmos 119:105-112 miércoles, 31 de julio Santiago 1:19-27 jueves, 1ro de agosto Salmos 119:9-16 viernes, 2 de agosto Lucas 11:14-28 sábado, 3 d

Padre, Tu Palabra Es

Padre, tu Palabra es mi delicia y mi solaz; Guíe siempre aquí mis pies, y a mi pecho traiga paz. Coro: Es tu ley, Señor faro celestial, Que en perenne resplandor, Norte y guía da al mortal. Si obediente oí tu voz en tu gracia fuerza hallé, Y con firme pie y veloz por tus sendas caminé. Tu verdad es mi sostén contra duda y tentación, Y destila calma y bien, cuando asalta la aflicción. Son tus dichos para mí prendas fieles de salud; Dame pues que te oiga a Ti con filial solicitud.

INIVITACIÓN A LA AFIRMACIÓN DE LA FE DE LA IGLESIA:

Min.: Vivimos en un mundo en el que predomina la ambigüedad y la opinión particular; donde reina la búsqueda del placer egoísta y en donde se entroniza a la criatura y se recurre al Creador sólo para satisfacer nuestras carencias temporales. Por tanto, les invitamos a elevar nuestros espíritus y mentes al único y excelso Dios. Confesemos la Fe tradicional de la Iglesia con relación a la Palabra de Dios… AFIRMACIÓN DE LA FE DE LA IGLESIA: Min.: Aunque la luz de la naturaleza, las obras de la creación y de providencia manifiestan la bondad, la sabiduría y el poder de Dios de tal manera que los seres humanos no tienen excusa delante de Dios; Con.: sin embargo, éstas no son suficientes p

¿Será O No Será?

“Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén”. Evangelio según San Mateo 6:13b Llegamos a la conclusión del Padre Nuestro. Nos referimos a esta parte, que dice: “Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén”. Sin lugar a dudas, esta es una forma más que adecuada para concluir la oración modelo; toda vez que adjudica al Padre toda la autoridad y poder para hacer todo aquello que disponga para el bien de los suyos. Sin embargo, y siendo justos con la realidad histórica, los más antiguos manuscritos del evangelio según San Mateo no incluyen esta parte final del Padre Nuestro. Se entiende que fue para la primera mitad del siglo II

El Catecismo Mayor

P. 196. ¿Qué es lo que nos enseña la conclusión del Padre Nuestro? R. La conclusión del Padre Nuestro que dice, “Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria, por los siglos de los siglos, Amén” nos enseña a insistir en nuestras peticiones con argumentos, los cuales deben ser tomados solamente de Dios y no de alguna dignidad que haya en nosotros mismos o en otras criaturas; y que a nuestras oraciones unamos alabanzas, atribuyendo únicamente a Dios la eterna soberanía, omnipotencia y gloriosa excelencia; respecto a los cuales, ya que Él puede y quiere ayudarnos, así también nosotros por medio de la fe somos exhortados a suplicarle para que Él así lo quiera y a esperar con tranquilidad en Él

Concepto de alabanza

Un pastor de Judea llegó cierta mañana a la entrada del redil de sus ovejas y las encontró ansiosas por salir. Era un corral sencillo cercado con un montón de piedras con algunos palos atravesados que hacían de puerta. El pastor quitó el primer palo y la más audaz de las ovejas brincó y salió. El pastor quitó el segundo palo y las otras ovejas brincaron a la misma altura que la primera. El pastor terminó de quitar todos los palos pero las ovejas siguieron brincando, sólo porque la primera y la segunda lo habían hecho. Esta psicología humana domina nuestra cultura. Todo el mundo está haciendo lo que todo el mundo hace. Nadie observa lo que está al frente suyo o al derredor. Es preciso que uno

A Dios Sea La Gloria

¿Cómo yo podré darte las gracias, oh Señor, Por tu gran amor que diste por mí en la cruz? Las voces celestiales nunca expresarán mi gratitud Lo que yo soy, y lo que espero ser, Todo lo debo a Ti. ¡A Dios sea la gloria! ¡A Dios sea la gloria! ¡A Dios sea la gloria! Por lo que hizo por mí. Con su sangre me ha salvado. Su poder me ha sanado. ¡A Dios sea la gloria! Por lo que hizo por mí. //Quiero vivir una vida Que glorifique sólo a Ti; Y si ganare alguna fama También al Calvario la llevaré. Con su sangre me ha salvado. Su poder me ha sanado. ¡A Dios sea la gloria! Por lo que hizo por mí. //

ORACIÓN COMUNITARIA DE CONFESIÓN DE PECADOS:

Min.: Soberano Dios y Padre nuestro, Tú que nos formaste con tus pródigas manos y que nos diste tu bendito aliento de vida, escucha nuestra oración. Con.: Reconocemos que sólo por la fe en el perfecto sacrificio de tu Hijo Jesús, nuestro Redentor, todos nuestros pecados han sido perdonados. Min.: Admitimos haber recibido de Ti no sólo nuestra humana existencia, sino y sobre todo, el haber nacido de Ti por la poderosa acción de tu Santo Espíritu. Con.: Pedimos perdón por haber tenido en poco tu gloriosa obra de regeneración, realizada en nosotros sólo por tu soberana y libre gracia. Min.: Por otro lado, hoy debemos reconocer que muchas veces nos falta recordar que, en t

Lo Que Dios Dice Que Somos

“Vosotros sois la sal de la tierra; Vosotros sois la luz del mundo.” Evangelio según San Mateo 5:13a, 14a ¿Qué es el ser humano? Esta es una pregunta en extremo trascendente. Si consideráramos la opinión general, de seguro obtendríamos una gran variedad de respuestas. Algunas de ellas apuntarían a la opinión de que el ser humano es un accidente en el universo. Otros, mucho más optimistas, concluirían que el ser humano es el centro de todo cuanto existe. Pero, ¿se ha preguntado usted quién dice Dios que somos los seres humanos? El libro de Génesis nos dice que fuimos creados conforme a la imagen y semejanza de Dios, (Gén. 1:27). Esto quiere decir, en primer lugar, que no somos un accidente ni

Deje la luz encendida

Al final de un anuncio para una cadena de moteles, una voz decía con un tono que inspiraba confianza y tranquilidad: “Dejaremos la luz encendida para usted”. Mi madre solía decir lo mismo. A veces yo trabajaba hasta muy tarde en la fábrica, o llegaba tarde a casa de la universidad. No importa a qué hora llegaba a casa, la luz de la puerta estaba encendida. Su cálido resplandor parecía decirme: “Aquí es donde perteneces. Alguien te quiere y te espera aquí. Estás en casa”. Una noche la luz de la puerta no se hallaba encendida. Recuerdo mis sentimientos: “¿Estarían mis padres enfadados conmigo? ¿Habría hecho yo algo que estuviera mal? ¿Es que ya no era bienvenido?” La explicación era sencilla:

Enciende Una Luz

Coro: Enciende una luz, déjala brillar, La luz de Jesús que brille en todo lugar. No la puedes esconder, no te puedes callar, Ante tal necesidad, enciende una luz en la obscuridad. ¿Y cómo invocarán a Aquél en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en Aquél de quién no han oído? ¿Y cómo oirán si nadie les predica? Hermosos son los pies de los que anuncian la paz, Las buenas nuevas de Jesús. (Coro)

INVITACIÓN A LA ORACIÓN COMUNITARIA DE REFLEXIÓN:

Min.: En esta ocasión, cuando celebramos el cierre de una semana gloriosa, Dios nos invita a meditar sobre todo cuanto Él nos ha concedido por medio de su amado Hijo, pero también sobre lo que Él espera de nosotros. ORACIÓN COMUNITARIA: Min.: Buen Señor y Padre nuestro, venimos delante de tu bendita presencia para agradecerte la oportunidad que nos brindas de reflexionar juntos sobre la realidad de nuestra fragilidad y el consuelo que nos imparte conocer que en Ti está nuestra fortaleza. Con.: ¡Te damos gracias, Señor! Min.: Tu Palabra nos enseña que antes de conocerte vivíamos en la obscuridad y en las tinieblas. Con.: ¡Así lo reconocemos y admitimos! Min.: Pero también nos

Perdón en Dos Dimensiones

“Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.” Evangelio según San Mateo 6:12 “Dicebamus hesterna die” (latín), “Como decíamos ayer…” Esta frase es atribuida a un gran místico español, el monje agustino Fray Luis de León. Cuenta la historia que luego de su traducción de la Biblia al español éste fue acusado por el dominico Fray Bartolomé de Medina ante el Tribunal del Santo Oficio. Permaneció encarcelado por más de cuatro años por dicha acusación. Sin embargo, eventualmente en el proceso, prevaleció la verdad y fue reintegrado a su cátedra en la Universidad de Salamanca. Al regresar al salón de clases y mientras todos esperaban que sus primeras palabras

El Catecismo Mayor

P. 194. ¿Qué es lo que pedimos en la quinta petición? R. En la quinta petición que dice,“Perdónanos nuestras deudas así como nosotros perdonamos también a nuestros deudores”, reconociendo que nosotros, y todos los demás, somos culpables tanto del pecado original como del propio nuestro por lo cual llegamos a ser deudores a la justicia de Dios, y que ni nosotros, ni ninguna otra criatura puede hacer la menor satisfacción por aquella deuda, pedimos por nosotros mismos y por otros que, por su libre gracia, en mérito a la obediencia y satisfacción de Cristo asegurada y aplicada hacia nosotros por medio de la fe, nos absuelva tanto de la culpa como del castigo por el pecado y nos acepte en su ama

Si ha sido perdonado,¿Por qué no perdonar?

En cierta ciudad apareció una vez un aviso con los nombres de la personas que no pagaban sus deudas en el comercio o que eran morosos para con sus obligaciones. Muchos se indignaron con esta publicación, porque además se recomendaaba que nadie concediera más crédito a las personas que se hallaban en la lista. Lo notable es que muchos de los morosos pertenecían a las familias más ricas de la ciudad. Desde ese día a muchos les bajaron el copete o la cresta, según el caso. ¿Se imagina usted si el Señor publicara una lista con los nombres de quienes no hemos pagado nuestras deudas, o no hemos liquidado las obligaciones, o no hemos cumplido con nuestros compromisos o promesas, y la lista se leyer

Alabado El Gran Manantial

¡Alabado el gran manantial que de sangre, Dios nos mostró! ¡Alabado el Rey que murió! Su pasión nos libra del mal; Lejos de redil de mi Dueño vime pecador, perdido y vil. El Cordero sangre vertió, me limpia sólo este raudal. Coro: Sé que sólo en ti me emblanqueceré; Lávame en tu sangre, Jesús, Y nívea blancura tendré. La punzante insignia llevó, en la cruz dejó de vivir; Grandes males quiso sufrir, no en vano empero sufrió; Al gran manantial conducido, que de mi maldad ha sido fin, “Lávame” le pude decir y nívea blancura me dio. Padre, de ti lejos vagué, extravióse mi corazón; Como grana mis culpas son, no con agua limpio seré; A tu fuente magna acudí, tu promesa creo, oh Jesús, La eficaz

AFIRMACIÓN CONGREGACIONAL DE NUESTRA FE:

Min: ¿Qué es lo que pedimos en la quinta petición? Con: En la quinta petición que dice, “Perdónanos nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores”, Min: reconociendo que nosotros, y todos los demás, somos culpables tanto del pecado original como del propio nuestro por lo cual llegamos a ser deudores a la justicia de Dios. Con: y que ni nosotros, ni ninguna otra criatura puede hacer la menor satisfacción por aquella deuda, pedimos por nosotros mismos y por otros que, por su libre gracia, en mérito a la obediencia y satisfacción de Cristo asegurada y aplicada hacia nosotros por medio de la fe, Min: nos absuelva tanto de la culpa como del castigo por el peca

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