¡Ahora Sí!

“Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.” Epístola a los Gálatas 4:4-5 Durante todo este mes, hemos tenido el privilegio y la gran oportunidad de escudriñar la enseñanza bíblica referente a la justificación por la fe en Cristo. Ya hemos podido ver que el fundamento de la misma se haya firmemente anclado en Dios, pues la justificación no se ampara en el esfuerzo ni en el mérito humano. Sabemos que la justificación consiste en el decreto o veredicto eterno que declara al pecador, justo delante de Dios mismo, basado en la imputación d

Catecismo Mayor de Westminster: P. #74

P. 74. ¿Qué es la adopción? R. La adopción es un acto de la libre gracia de Dios, en y por su Hijo unigénito Jesucristo, mediante la cual, todos los que son justificados son recibidos en el número de sus hijos, llevan el nombre de Dios en ellos, se les da el Espíritu de su Hijo, están bajo su cuidado y gobierno paternos, son admitidos a todas las libertades y privilegios de los hijos de Dios, son hechos herederos de todas las promesas y coherederos con Cristo en gloria. El Catecismo Mayor de Westminster (Pregunta 74)

La Adopción

Dos hermanitos llegaron a nueva escuela. Mientras el maestro estaba pasando lista, se percata de que los dos chicos tienen los mismos apellidos, razón por la cual les pregunta si son hermanos. Los chicos le responden afirmativamente. Mirando su expediente, el maestro se percata de que entre ellos hay sólo unos cuatro meses de diferencia. Entonces, les pregunta si es que alguno de ellos es adoptado. Los niños le contestaron que era así. “¿Cuál de los dos es adoptado?”, preguntó el maestro. Finalmente, los chicos se miraron y contestaron a coro: “No sabemos cuál de los dos fue adoptado, porque nuestros padres nos han tratado de igual manera desde que éramos muy pequeños”. Lecturas: domingo, 30

La Llave Correcta

“Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.” Epístola a los Gálatas 2:16 Figúrese usted que alguien le entrega un manojo con muchas llaves, y le da instrucciones de abrir la puerta de su oficina. Usted podría intentar probar cada llave, hasta dar con la única que sirve para abrir la cerradura de la puerta a la que hemos hecho referencia. Otra opción sería pedir ayuda a otra persona, de modo que juntos buscaran identificar cuál es la llave correcta. Por otro lado, la

El Catecismo Mayor: P. #73

P. 73. ¿Cómo justifica la fe al pecador ante los ojos de Dios? R. La fe justifica al pecador, no debido a las otras gracias que siempre la acompañan, o a las buenas obras que son fruto de ella, ni como si la gracia de la fe, o algún acto de ella, le fuera imputado para su justificación; sino solamente porque es un instrumento mediante el cual el pecador recibe y se aprovecha de Cristo y su justicia. El Catecismo Mayor de Westminster (Pregunta 73)

Andar por fe y no por vista

Cuando los aviones tienen que aterrizar en condiciones de escasa visibilidad, los pilotos no pueden confiar en su vista, pues ésta es muy engañosa en las pobres condiciones de visibilidad que produce la niebla. Se genera lo que se conoce como una sensación de vértigo, que es una desorientación tal que no saben a dónde van con el avión. Deben poner la vista en el panel de instrumentos de navegación, y prestar total atención a las indicaciones de la torre de control. No hacerlo así, provocaría un desastre con pérdidas de vidas y bienes. De igual manera, no confiar en el sacrificio de Jesús, representaría pérdidas de carácter eternas. Lecturas: domingo, 23 de octubre Gál

El Catecismo Mayor de Westminster - P# 72

P. 72. ¿Cuál es la fe que justifica? R. La fe que justifica es una gracia salvadora, obrada en el corazón del pecador por el Espíritu Santo y la Palabra de Dios, por lo cual, el pecador, siendo convencido de su pecado y miseria, y de su propia incapacidad en sí mismo, y la de todas las demás criaturas, para rescatarse de su condición de perdido; no sólo asiente a la verdad de la promesa del evangelio, sino que recibe y descansa en Cristo y su justicia, quien se ofrece en el evangelio para el perdón de pecados, y para la aceptación y estimación de su persona como justo ante los ojos de Dios para salvación. El Catecismo Mayor de Westminster (Pregunta 72)

La Fe

Un profesor de física terminó su lección sobre el péndulo, habiendo demostrado la verdad matemática de que un péndulo, que no se toca, va siempre a oscilar de un lado al otro en arcos decrecientes. Solicitó, después un voluntario para demostrar este principio. Colocaría al estudiante contra la pared, y el péndulo pegado a su barbilla. Soltaría seguidamente el péndulo y éste oscilaría de manera natural de un lado al otro. El profesor recordó a los alumnos que el péndulo regresaría al punto de origen, pero no tocaría la barbilla del estudiante. Ninguno se ofreció voluntariamente. Aunque todos “creían” que la ley de la física era cierta, no estaban dispuestos a ponerla a prueba. Así son muchos

Incondicionalmente

“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Epístola a los Romanos 5:8 Durante la segunda guerra mundial un hombre murió y dos amigos suyos, buscaron desesperadamente un lugar donde poder enterrarlo. Encontraron un cementerio en una aldea vecina. Sucedía que el cementerio era católico romano y el difunto era protestante. Cuando los dos jóvenes encontraron al sacerdote a cargo de los servicios en el cementerio, le solicitaron permiso para enterrar a su amigo. Sin embargo, el sacerdote se negó a hacerlo porque el hombre no era católico. Cuando el clérigo vio la decepción de aquellos dos jóvenes, su necesidad y su buen deseo de enterrar

El Catecismo Mayor - Pregunta #71

P. 71. ¿En qué sentido es la justificación un acto de la libre gracia de Dios? R. Aunque Cristo, mediante su obediencia y muerte, hizo una adecuada, verdadera, y completa satisfacción a la justicia de Dios, en pro de los que son justificados; sin embargo, en tanto que Dios acepta la satisfacción de un fiador, la cual Él pudo haber demandado de ellos, y puesto que proveyó este fiador, es decir su propio Hijo único, imputándoles su justicia, y no exigiéndoles nada para su justificación, menos fe, la cual es también un don, su justificación es para ellos de la libre gracia de Dios. El Catecismo Mayor de Westminster (Pregunta 71)

Buena Ilustración

Un hombre cristiano trataba, en vano, de explicar el plan de salvación a una mujer de pocas letras. Finalmente, recordó que en esos días estaba por ser ejecutado un conocido criminal. Entonces, le dijo a la mujer: “Imagine que la noche antes de la ejecución, el hijo del rey va a visitar al reo y le pregunta si ha cometido el crimen del que se le acusa. A esto, el hombre responde afirmativamente. Luego, el hijo del rey le propone cambiarse las ropas entre ellos, de manera que el preso saliera haciendo creer a todos que es el hijo del rey; mientras que éste aceptaría ser ejecutado en lugar del criminal. Algo así fue lo que Jesús hizo al venir a morir por nosotros y declarándonos hijos del gran

La Fe Que Hace Falta Para Servir

“Señor, auméntanos la fe. Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos.” Evangelio según San Lucas 17:5, 10 El Dr. William Willimon, Capellán de la Universidad de Duke y Profesor de Ministerios Cristianos en la Escuela Teológica de dicha institución, narra la siguiente experiencia suya, mientras servía como Pastor. La historia trata sobre una talentosa estudiante de Farmacia que regularmente venía a adorar con sus padres a la iglesia. En cierta ocasión, los padres de ésta llamaron al Dr. Willimon para indicarle que su hija había decidido abandonar sus estudios en Farmacia. Le rogaron que hablase

Catecismo Mayor: P. #70

P. 70. ¿Qué es la justificación? R. La justificación es un acto de la libre gracia de Dios hacia los pecadores, en la cual Él perdona todos sus pecados, acepta sus personas y las cuenta como justas delante de Él, no por alguna cosa obrada en ellos, o hecha por ellos, sino solamente por la perfecta obediencia y plena satisfacción de Cristo que Dios les imputa, y que ellos reciben solamente por fe. El Catecismo Mayor de Westminster (Pregunta 70)

Justificados Por La Fe

Se ha dicho que Pablo, Agustín de Hipona y Martín Lutero han sido tres de los más grandes teólogos en la historia de la iglesia. Cada uno de ellos sintió los efectos devastadores del pecado y también se gozaron en el perdón de Dios por fe en Cristo Jesús. Lutero estaba abrumado por su aguda conciencia de pecado. Él veía a Dios como un juez enfadado e implacable que le sentenciaba a muerte por su pecado. Lutero buscó ayuda y libertad del pecado en los sacramentos. Se metió a monje con la esperanza de ganarse la salvación que tan desesperadamente necesitaba. Pero su conocimiento de la perfección de Dios y de su propia indignidad intensificaron su temor de la muerte y condenación. Como monje ay

Featured Posts
Recent Posts
Archive
Search By Tags
No tags yet.
Follow Us
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square

Iglesia Presbiteriana Westminster - Ministerio de Tecnología para el  Alcance                                                                     Iglesia Presbiteriana Evangélica(EPC)